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Oscar IMBAQUINGO En Ecuador es evidente que los sectores que durante toda la vida republicana han “gobernado” y los sectores económicamente más poderosos se encuentran asustados y no salen de su asombro. Como siempre intentan desarrollar maniobras y “jugadas” politiqueras, en el objetivo de impedir el inicio y la ejecución del proyecto político y de gobierno de Rafael Correa, elegido democrática y mayoritariamente por el pueblo ecuatoriano. Pero algunas de estas artimañas han sido desbaratadas de manera inmediata con la respuesta contundente de una mayoría del pueblo ecuatoriano que se han tomado pacíficamente las calles y plazas a fin protestar y exigir su cumplimiento. Pero persiste la tozudez de un grupo claramente identificado de diputados que conspiran permanentemente en contra de la voluntad del pueblo, que desafían la paciencia y tolerancia de un país que en un 70% se ha pronunciado a favor de las reformas políticas en la Carta Magna, según encuesta del periódico El Mercurio de Cuenca. Como siempre, y como era de esperarse determinados medios de comunicación ecuatorianos (con sus excepciones, que si las hay), y las agencias internacionales de Información, han hecho llamamientos insistentes a la paz y la condena a la violencia; olvidando de manera deliberada que hace pocos días “quien declaró la guerra al gobierno”, fue el diputado socialcristiano Luís Fernando Torres, miembro del partido de la más rancia oligarquía ecuatoriana. Estos sectores, responsables de la mas grande crisis social, económica y política de la historia del Ecuador; responsables de que una tercera parte de la población ecuatoriana estemos fuera de nuestro país, se han tomado el Congreso Nacional y el Tribunal Supremo Electoral, para desde allí hacer la oposición al actual régimen. Pero como señalamos anteriormente, están asustados, les aterra la presencia los movimientos sociales en las calles y desde luego la condenan. Artículos de prensa, noticieros, comentarios, programas especiales en Radio, Televisión, prensa escrita que comentan: las “circunstancias peligrosas”, ‘pandillas callejeras’, al referirse al pueblo, que salió masivamente a protestar por el boicot del Congreso a la convocatoria del presidente Rafael Correa, a la Consulta Popular en torno a la instauración del la asamblea constituyente. |